La ergonomía laboral busca adaptar el entorno de trabajo a las características físicas y psicológicas del trabajador para prevenir lesiones, mejorar la postura y aumentar la comodidad durante la jornada laboral.
En oficinas, donde predominan las largas horas frente a pantallas, una mala postura o un mobiliario inadecuado puede ocasionar dolores musculares, fatiga visual y lesiones crónicas.
Una correcta aplicación de la ergonomía reduce dolores musculares y tensiones, mejora la concentración, disminuye el cansancio y promueve la productividad. Además, fortalece la salud a largo plazo y el bienestar del personal.
La ergonomía no es un lujo, es una necesidad. Un entorno de trabajo ergonómico previene lesiones, mejora el desempeño y contribuye al bienestar físico y mental del equipo.